Mostrando entradas con la etiqueta Austria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Austria. Mostrar todas las entradas

De vuelta en Graz:
La Meskla y el Grazathlon

0 comentarios
La familia de Antonia, una amiga que conocimos en Barcelona, acaba de abrir un bar en Graz. La Meskla, un bar con sabor peruano, moderno y muy cool. Aprovechamos que nuestro grupo de amigos están rocanroleando en el Nova Rock para hacerles una visita y pasear por la ciudad.

La Meskla

La carta incluye comida y bebida de Perú, y el cóctel estrella es el Chilcano de Pisco, una suerte de mojito andino. Si pasáis por Graz, no dejéis de hacer una visita.

Dejamos a las chicas trabajando en el bar y fuimos a dar una vuelta por el centro de Graz. La ciudad tiene poco que ver con la que nos encontramos después de navidades, cuando la visité por primera vez. Hicimos turismo casi a la carrera, entre té y café para entrar en calor.

Ahora que el verano por fin ha llegado, las terrazas están repletas de gente, hay colas en las tiendas de helado, chiringuitos a la orilla del río... un gusto.

Sin saberlo, nos encontramos con el Grazathlon, una carrera de obstáculos por la ciudad, estilo Epic Run.

Grazathlon

Balas de paja, montañas de neumáticos, piscinas de barro...

Gratathlon

También Mario estaba corriendo por allí:

Grazathlon

Al final, como siempre, una fiesta: cerveza, música, salchichas...

Gratathlon

Y cola en las fuentes públicas para quitarse el barro.

Grazathlon

Si el año que viene aún paramos por aquí, ya tenemos plan para el segundo sábado de Junio.

La semana de la bicicleta en Viena

1 comentario
El partido verde tiene bastante presencia en el gobierno austriaco, y esto se nota.
Esta semana es la semana de la bicicleta, con actividades, conciertos, desfiles de moda ciclista, etc.

Ayer fue el Wiener RADcorso: un tour en bicicleta por el centro de la ciudad con las calles cerradas sólo para nosotros.

Wien RADcorso

Anunciaban en los periódicos unas 3.500 bicicletas. No sé si se pasaron o se quedaron cortos, pero había un ambientazo impresionante.

Wien RADcorso

Incluso discoteca móvil:

Wien RADcorso

Y un panda ciclista:

Wien RADcorso

El recorrido acababa en Prater, donde habían montado un escenario y varias carpas con comida y bebida, pero nosotros, que somos listos como las ardillas, fuimos a devolver las bicicletas del Citybike Wien y al Billa a por unas cervezas.

Sol, cerveza, música...
Wien RADcorso
Wien RADcorso

La galería completa en Flickr.
Y este es el recorrido que hicimos:

Riding Steiermark

0 comentarios
Hace un par de meses compré una bicicleta de carretera más vieja que yo a través de una página de segunda mano. Entre la maratón, viajes y visitas apenas había tenido tiempo de pegarle un manguerazo, hincharle las ruedas y ponerme a rodar.

Este fin de semana pude, por fin, sacarla un rato a pasear. Si algo bueno tiene este país (y en concreto el pueblo de Nora) son los paisajes y la increíble accesibilidad a espacios naturales.

IMG_0135

Prados con kilómetros y kilómetros de carreteras secundarias sin tráfico alguno:

IMG_0160

(Nota mental: no volver a olvidarme los guantes en Viena.) Los pueblecitos se van quedando al lado de la carretera:

IMG_0163

Hasta que llegando a casa di con un pequeño mercadillo y un camión-bar con cerveza fresquita: mantenerse hidratado es una de las mayores preocupaciones de cualquier deportista de fondo.

IMG_0165
IMG_0164

Tras una mediana de las de aquí (0,5L) me subí en la bicicleta, un poco alegre, y pedaleé los 5 kilómetros que me faltaban hasta llegar a casa.

Este es el track de la salida: unos 50 km sin apenas desnivel que me dejaron muy buen sabor de boca y muchas ganas de hacer una salida un poco más larga.

La maratón de Viena

0 comentarios
Meses entrenando, convenciéndome de que el frío es psicológico, corriendo sobre nieve a menos muchos grados... y al fin el día D llegó. Las últimas dos semanas se habían hecho eternas, apenas corriendo, guardando energía para el día de la carrera.

Como trabajo en el aeropuerto, a partir del miércoles se empezaban a ver los primeros deportistas aterrizando en la ciudad. Compartí el tren con dos chavales de orígen nigeriano que venían desde Londres para correr en Viena.

El fin de semana de la maratón empezó el viernes, cuando recogí a mi hermana de la estación de autobuses, que llegaba desde Polonia para animar. El sábado por la mañana llegaban mis padres.
Tras dejar el equipaje, nos dirigimos a la feria para dar una vuelta, recoger los dorsales (el de maratón para mí y el de media para mi padre) y palpar el ambiente.

En la feria regalaban fruta, muesli, yogur... apenas probé bocado, en parte por los nervios y por miedo a que algo me sentara mal. Nos metimos el último atracón de pasta y disfrutamos del buen tiempo en el Bunkerei, un descubrimiento reciente junto a casa:

IMG_7468
Bunkerei by scottpartee on Flickr.

La tarde empezaba a caer, así que decidimos ir a casa, estar tranquilos y hacer bondad yendo a la cama temprano. Pedimos schnitzel online, probablemente no es la mejor cena pre-maratón, pero mis padres tenían que probar este elaboradísimo plato vienés.

El despertador sonó a las 5.45. Me levanté de un salto y preparé el desayuno: café con leche, muesli, yogur y un poco de fruta. El desayuno habitual de cada día. Ya me habían advertido: nada de inventos.
A las 6 y poco ya estaba desayunado y preparado para empezar a ponerme nervioso hasta las 7.45 que teníamos previsto salir de casa.

El metro iba hasta los topes y aunque íbamos un poco despistados por ser nuestro primer evento de estas dimensiones, sólo hacía falta seguir los ríos de gente que caminaban hacia la salida.

Wien Marathon Start 2013
Wien Marathon Start 2013 by Swedish Girls on Flickr.

Teníamos una hora por delante y los minutos pasaban a paso de tortuga. Solamente queríamos escuchar el disparo y empezar a correr. A las 9 empezó la salida para los pros, lo que nos daba 10 minutos para empezar nuestra propia aventura.

El ambiente se empezó a encender (más aún si cabe) y la gente empezó a trotar hacia delante. Los pelos de punta, el pulsómetro a 150ppm sin apenas movernos. Al trote nos despedimos de la familia y unos metros más adelante pisamos al fin la primera banda para medir el tiempo.

_MG_1111
_MG_1111 by harald_nistelberger on Flickr.

Los primeros kilómetros eran una verdadera marabunta y tenías que tener cuidado de no pisar al que tenías delante. Pudimos ir charlando, calentando a ritmo suave hasta el km 3, donde mi padre y yo nos separamos ya que yo tenía en mente rodar a 5:10 para hacer sub 3h45min en mi primera maratón. Los km iban pasando bastante fácil. La gente, el ambiente y el día de sol que había salido me plantaron en la media maratón sin sufrir demasiado.

Vi a mi familia por última vez alrededor del km 20. La logística de una maratón donde hay dos personas que corren (a ritmos distintos) es bastante complicada. Habíamos quedado en el km 30, para darme un empujón si las fuerzas y la moral habían mermado para entonces. Pero no pudo ser.

Street life around the Vienna City Marathon
Street life around the Vienna City Marathon by marcelleitner bilderleben.at on Flickr.

Tras el km 20 empecé a planear la nutrición. Llevaba dos geles GU y un paquete de gominolas (GU Chomps). A partir del km 5 empecé a tomar una gominola en cada avituallamiento. Aunque este sistema ya lo tenía probado, lo cierto es que ese día no me sentaron demasiado bien y a cada gominola notaba un retortijón que terminaba en aire expulsado (ya lo siento por los corredores que iban detrás mío...).

En el km 25 me tomé un gel. Al ser de absorción lenta, calculaba que tardaría de 3 a 5 km en notar los efectos y que me durarían hasta el 32 o 33. Y ya en este punto decidiría cómo iba de fuerzas para tomar el siguiente.

Llegué al km 30, 31, 32 y no vi rastro de mi familia. Supuse que bien iban tarde o que no habían podido llegar al punto acordado. Así que no había más cojones que auto-motivarse y seguir corriendo.
A partir del 32 empezó el verdadero infierno. Aún con 10 km por delante las fuerzas empezaban a escasear y el calor hacía mella.

Fui aguantando el ritmo intentando hacerme regalos mentales. Tras otro km a 5:15, 20 segundos trotando a 5:40, por ejemplo.
De repente vi una bandera gigante de España en el km 37: eran unos amigos que habían ido hasta allí para animarme en los km más duros. La novia de un compañero empezó a correr a la par durante unos metros y esto fue la luz al final del túnel.

Me planté en el 38 con la moral a 120%: lo peor ya había pasado. Ya sólo quedaban 3 más: para el último no hace falta guardar fuerzas.

_MG_1088
_MG_1088 by harald_nistelberger on Flickr.

A medida que se acercaba el final muchos corredores paraban en seco y empezaban a estirar. Varias ambulancias estaban atendiendo a aquellos a los que les había dado una pájara. Llegados a este punto tienes que obligarte a mirar hacia delante y a convencerte de que tú estás bien.

El final estaba cerca. La gente ya gritaba "sólo uno más!". El cansancio dejaba paso al éxtasis y a la emoción, sintiendo que aquello por lo que había entrenado tanto y tan duro estaba a punto de suceder.

Con la marca del 42 pasas por debajo del arco imperial del Hofburg, aguantando la respiración y apretando el culo para controlar la emoción y no romper a llorar. De repente divisé las banderas de España y Cataluña en la tribuna: mi familia estaba allí.

Los últimos metros se recorren sobre una moqueta amarilla. Se la podrían ahorrar porque si te fijas bien, puedes ver a la gente levitar.

Este soy yo entrando a meta y saludando a la grada:

Wien Marathon
Wien Marathon by Swedish Girls on Flickr.

Al final 3 horas 46 minutos. Contento con el resultado. Sospechaba que era capaz. Ahora tengo una medalla que lo atestigua.

El track en Strava:

Haciendo esquí de fondo de Steiermark

0 comentarios
Normalmente los fines de semana en el pueblo son siempre tranquilos: ver una película, jugar al parchís, leer, tomar café, atender a los compromisos sociales...

Este fin de semana la tía de Nora nos propuso ir a hacer esquí de fondo. Era la primera vez que nos calzábamos unos esquís tan diminutos, pero la verdad es que fue divertido.
Skiing into Sarek
Skiing into Sarek by Greg Annandale on Flickr.

Fuimos a Hochwechsel, una montaña de 1700 metros a media hora de casa. Ya habíamos estado en verano haciendo senderismo, pero ahora el paisaje se había vuelto completamente blanco.

En el aparcamiento hay una pequeña caseta donde se paga la entrada (5 €) para acceder a la pista de esquí.
Hay varios itinerarios marcados, donde van indicando la distancia recorrida / restante, y en cada pista tienes en los laterales unas guías dibujadas en la nieve donde, si eres novato como nosotros, introduces los esquís y te deslizas hacia delante de manera más o menos fácil. Los "pros" utilizan el centro de la pista, avanzando en forma de V.

Una mañana divertida, con algún culetazo que otro y disfrutando de los escasos días de sol que el invierno austriaco nos ofrece.


Entrenando en la nieve

0 comentarios
El hecho de tener que viajar al campo los fines de semana para visitar a la familia, me da acceso a un entorno del que difícilmente disfrutaría aquí en Viena.

El pueblo de Nora tiene unos mil habitantes, repartidos en granjas  y casas de campo, por lo que los paseos y la tertulia son la principal actividad durante el fin de semana. Eso sí, echo en falta una chimenea y Cine de barrio.

Como el entorno es tipo pre-pirenaico, puedo calzarme las zapatillas y cambiar el asfalto por el monte y la nieve. La madre de Nora, que es muy apañada, me consiguió unos mapas de la región, pero entre que no conozco la zona y que mi GPS biológico no está calibrado, acabo siempre desorientado perdido y deseando que a la fauna local no le guste la carne española.

Este es el track de mi última excursión, en la que llegué más o menos derecho a la cumbre del Masenberg, siguiendo un GR en mi mapa:

En la cumbre hay un refugio de montaña, donde una simpática mujer me sirve siempre un te entre sonrisas. Debe pensar: ¿qué narices se le habrá perdido aquí a este español?

Al final, llamé al NTS (Nora Taxi Service) porque se estaba haciendo tarde. De vuelta nos metimos por la carretera que no era y acabamos encallados y poniendo las cadenas para poder salir de un camino de cabras hasta arriba de nieve. Aventuras en el campo.

Material

Para correr utilizo unas Salomon Crossmax CS que me mantienen los pies calientes y secos, unas mallas largas Kalenji, una camiseta térmica y un cortavientos. En vista de las nevadas de los últimos días, puse en la mochila unos bastones de senderismo telescópicos y un forro polar por si durante la bajada me enfriaba. Esta vez me preocupé de proteger el teléfono móvil ya que la semana anterior el frío drenó la batería y me quedé incomunicado durante la mayor parte de la salida.

Los retretes austríacos

0 comentarios
Una de las cosas que me siguen impactando diariamente en este país centro-europeo es el diseño de los retretes. Al principio pensé que se trataba de un sistema estandarizado en países más al norte de Francia. Mi primera sorpresa fue al descubrir que en Polonia los inodoros eran como en casa (algunos incluso de la marca Roca). La segunda sorpresa fue al comprobar que mi amigo español viviendo en Berlín se extrañaba al preguntarle por el diseño del retrete.

¿Es que en Autria no son así? ¡No! En Austria los retretes tienen un perverso diseño.
Toiletten
Toiletten by 0zel on Flickr.

Investigando el asunto llegué a este blog, donde un tal Gregory Kemp también se hace la misma pregunta. Aquí tenéis el artículo traducido:



The viewing shelf

Así es como cariñosamente lo llamamos en inglés. No sé cómo lo llaman austríacos. Debería haberles preguntado. La plataforma de visualización forma parte de los retretes austríacos. He estado queriendo escribir sobre la plataforma durante cuatro años. Hoy es el último día antes de irnos de Austria para siempre. El reloj no se detiene. Me siento acorralado. Quiero tener esta historia en el bote, por así decirlo. Pero hay tan poco tiempo.

Esta será mi última entrada aquí. Es la última de las 135 entradas. Creo que voy a poner el humor a un lado para que podamos hablar de todo lo que he aprendido. Cómo he crecido en cuatro años. Lo que puedo compartir con el mundo.

Pero no puedo sacar la plataforma de visualización de mi mente.

Los baños son diferentes aquí en Austria. Los baños a los que estoy acostumbrado tienen una gran reserva de agua limpia en la parte posterior para poder atrapar la materia que cae. A veces, si todo va bien, las cosas simplemente se sumergen en el agua y se fugan por las tuberías, como mi anillo de la universidad en su momento. En Austria funciona de manera diferente. Hay una plataforma plana en la parte trasera donde el agua debería estar. La tubería de drenaje está en la parte frontal del retrete. En términos simples, el inodoro está invertido, y funcionaría perfectamente bien si su tracto urinario y el ano se intercambiaran las posiciones. Durante mucho tiempo no entendí el diseño y traté de utilizarlo sentado hacia atrás. No lo recomiendo. Corre el riesgo de sufrir un tirón en la ingle.

Así que éste es el trato con la plataforma de visualización. Cuando la materia se va, y con esto me refiero a cuando cae, aterriza, golpea, se acuesta, y / o salpica sobre esta plataforma, se queda descansando allí. Y espera. Espera hasta que usted se pone de pie, le da un agradable (largo) vistazo (no puede hacer nada para evitarlo), y tira de la cadena. Sin embargo, el torrente de agua es distinto. Una ráfaga rápida de agua de la parte trasera del inodoro impulsa el material hacia adelante y por el desagüe, que está en el frente, no donde estaba su culo (si no recuerda mal). ¿Qué quiere decir esto? Bueno, todo el material se asentó en ese brillante y limpio estante de cerámica blanca mientras que usted cortaba sus uñas, leía ese artículo de Maxim o terminaba un Sudoku. Durante ese tiempo se cementó en la taza. El agua a alta presión es fuerte, lo suficientemente fuerte como para raspar la comida de anoche fuera de la plataforma pero uno se queda con tres marcas desagradables. Doce si usted tomó schnitzel y cervezas.

En los EE.UU. la escobilla de baño es un accesorio opcional. Aquí, es una necesidad.

He escuchado las explicaciones de por qué la plataforma existe. De hecho, he pasado la mayor parte de mis cuatro años en Austria en busca de la verdad detrás de la plataforma de visualización. El propósito de la misma. El secreto que se esconde detrás. Los austríacos no son arbitrarios en su diseño. Siempre hay una razón para las cosas que dicen y las cosas que hacen, como por qué usted no debe sentarse a la mesa con su mano en su regazo, como se nos enseña en los EE.UU.. Los austríacos se preguntan qué es lo que está haciendo bajo la mesa con la mano escondida. No es un mal ejemplo.

Durante el curso de mi investigación, he preguntado a muchos austríacos sobre la plataforma. Los austríacos suelen quedarse atónitos cuando les pregunto sobre el tema. Tal vez ellos no saben que existen otros diseños de inodoro. Algunos austríacos dicen que el diseño utiliza menos agua. Posible. Algunos dicen que es para evitar las salpicaduras de agua en el culo. Eso es cierto. Pero la respuesta que he escuchado con más frecuencia es...

Huele menos.

¿Huele menos? ¿Un mojón al aire libre es menos oloroso que estando bajo agua? ¿Hablan en serio?

Bah! Extraoficialmente la conclusión a la que he llegado es que la plataforma de visualización proviene de una enferma y europea perversión fecal.

Día 0: A new beginning

1 comentario
Volví de Polonia y pasé por España de manera fugaz: escribo estas líneas desde mi nuevo escritorio en Viena, mientras veo despegar aviones a cada momento y me acuerdo de mi hermana, que también trabaja en el aeropuerto.

Me ofrecieron mudarme a Madrid pero tenía claro que si me movía de Barcelona era para dejar el país: el exilio transforma en morriña la bilis que segrega mi hígado al leer la prensa cuando estoy en España. Marchándome me evito una úlcera, a mí y a mi madre, y hago esta especie de mili que nos ha tocado pasar a los de mi generación.
Paper planes
Paper planes by Timo Kirkkala on Flickr.

Por delante tengo un curso de alemán, un máster y la maratón de la ciudad, todo esto aderezado con el trabajo de oficina. Va a ser un año entretenido.

Desempaquetando el equipaje, entre camisas y calcetines, he encontrado un bulto negro y pesado al final de la maleta. Lleva un Post-it pegado: "Nostalgia". Por el momento lo dejo ahí, dentro de la maleta y encima del armario, allí donde pones las cosas que usas de vez en cuando.